Solución final al problema judío

La "Solución final al problema judío", a menudo abreviada como "Solución final", se refiere al plan nazi para aniquilar a los judíos de Europa mediante exterminios masivos.

A partir del movimiento de emancipación judía en el siglo XIX, el llamado "problema judío" fue objeto de acalorados debates en algunos círculos alemanes y europeos, donde la situación de los judíos en la sociedad se consideraba un problema que debía abordarse mediante la asimilación u otros medios.

El "problema judío" fue un punto central de la plataforma del NSDAP desde la fundación del partido, y tan pronto como el NSDAP tomó el poder en 1933, comenzó a aplicar una serie de medidas antijudías para recortar los derechos y la participación de los judíos en la sociedad alemana con la intención de forzarlos a emigrar. Tras el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, la coerción fue sustituida por medidas progresivamente más agresivas.

En 1941, los líderes nazis comenzaron a formular su estrategia para una "Solución final al problema judío", un plan detallado para el exterminio de todos los judíos que vivían en Europa -unos once millones de personas- que fue esbozado por los oficiales nazis en la Conferencia de Wannsee el 20 de enero de 1945.