Revolución húngara de 1956
En octubre de 1956, el descontento generalizado con el autoritario régimen comunista de la República Popular de Hungría, apoyado por los soviéticos, provocó un levantamiento popular en todo el país. Las protestas estudiantiles, que reclamaban mayores libertades políticas e independencia del control soviético, se vieron reforzadas por un descontento más amplio con las condiciones económicas y las políticas represivas del gobierno. Las protestas se extendieron rápidamente desde Budapest a todo el país. Se formó un nuevo gobierno liderado por Imre Nagy, que prometió reformas, incluida la retirada de Hungría del Pacto de Varsovia (el equivalente soviético de la OTAN). A principios de noviembre, la Unión Soviética lanzó una intervención militar para reprimir el levantamiento, adentrándose en Budapest y otras grandes ciudades húngaras, donde se produjeron intensos combates. Miles de personas murieron, resultaron heridas, fueron detenidas o tuvieron que exiliarse. Como consecuencia del levantamiento, alrededor de 200,000 húngaros huyeron del país. La Revolución húngara de 1956 fue un acontecimiento importante en la historia de la Guerra Fría.