“El cielo explotó”: los alemanes ocupan Novogrudek

Paula Burger

Paula Burger

La partición de Polonia dura un poco menos de dos años. El 22 de junio de 1941, Alemania infringe los términos del pacto de no agresión celebrado con la Rusia soviética al cruzar la frontera que divide Polonia en el río Bug. A la llegada de los ocupantes nazis a Novogrudek le preceden los ataques aéreos alemanes el 24 y 28 de junio de 1941. Mientras llueven las bombas, Paula, de seis años, cree que el cielo está explotando.

Los alemanes llegan a Novogrudek el 4 de julio de 1941. Las leyes antijudías se ponen en práctica de inmediato y se instala el reino del terror. Despojan a los judíos de su ciudadanía, confiscan sus propiedades, les exigen que usen una Estrella de David amarilla sobre su ropa y no les permiten caminar sobre la acera. Se racionan los alimentos de manera estricta y se impone el trabajo forzado. Además, los judíos están sujetos a actos de violencia al azar. A muchos de los arrestados, bajo el pretexto de asignarles trabajos forzados, los llevan afuera de la ciudad y los fusilan.

Extracto de las memorias de Paula, Paula's Window:

... un día de verano de 1941, el cielo explotó y nuestras vidas se derrumbaron. Vi destellos en el horizonte que dejaban atrás columnas de humo rojas, como si fueran un torrente de fuego. Los aviones volaban tan cerca que las balas raspaban el suelo del lugar donde jugaba. Mis padres me empujaron hacia adentro, reprendiéndome mientras lloraban y me abrazaban.

Los rusos se dispersaron derrotados, y muchos judíos huyeron con ellos a Minsk o Lida. La mayoría, como mi familia, se quedaron. Las golpizas y los asesinatos se convirtieron en algo común. Mis compañeros de juego desaparecieron. Algunos de mis primos desaparecieron. No sé qué pasó con ellos.

Paula siente el miedo de los adultos que la rodean, que no pueden protegerla del horror de la nueva situación. En un período muy corto, la vida que han conocido se destruye y el terror se convierte en un factor constante en sus vidas.

En este clip, Paula habla sobre cómo vivió el estallido de violencia y el miedo que lo acompañó. El sentido del tiempo corre de manera confusa cuando recuerda los eventos ocurridos entre 1939 y 1941. En el verano de 1941, cuando los nazis llevaron la guerra a Novogrudek, Paula estaba a punto de cumplir 7 años, pero aquí recuerda que tenía solo 4 años y medio, o 5 años, y estaba en brazos de su madre. No es raro que los recuerdos se confundan unos con otros, en especial teniendo en cuenta su edad en ese momento y la intensidad de su trauma.

Transcripción

Paula Burger: Lo primero que recuerdo, realmente, es la sensación de miedo. Lamentablemente, esa sensación nunca desaparece del todo. Parte de eso se queda contigo. Y usted sabe qué edad tengo ahora, pero después de tantos años, todavía, y sin demasiado esfuerzo, puedo recordar lo que sentí en esos momentos. El hecho de saber que mi padre tenía que ir a trabajar; supongo que los alemanes estaban llegando y se suponía que todos debían dedicar ciertas horas de trabajo para ayudar con lo que fuera. Luego, recuerdo que un viernes de noche, teníamos las velas encendidas y mi padre estaba llegando tarde a casa. Al ser niño no se saben los detalles, pero uno sí sabe si su madre está asustada o molesta. Y yo la recuerdo sosteniéndome en sus brazos, como si fuera un bebé. En ese momento tenía 4 años y medio, más cerca de 5 [sic] años, pero no era muy grande. Durante los años posteriores, traté de recordar aquella sensación de seguridad que había sentido durante muchos, muchos años, esa sensación de sentirme segura, y a veces me ayudó. Entonces. Esa fue la primera vez que supe de la guerra y de que se suponía que íbamos a ir al gueto. Aunque no tenía ningún sentido para mí, sabía que se suponía que debíamos ir al gueto. Y entonces las bombas comenzaron a volar. Los aviones volaban, y podíamos verlos porque en esos años no volaban muy alto, y bombardeaban la ciudad. Y desde donde vivíamos, que estaba un poco fuera de la ciudad, escuchábamos. No fuimos bombardeados, pero podíamos escuchar los aviones y el silbido de los aviones que volaban a baja altura. Y veíamos a la gente que venía huyendo de los centros poblados más grandes para esconderse. El miedo a eso me mostró lo mal que estaba todo, pero mis padres no me dieron detalles, porque era muy joven. Poco tiempo después, fuimos al gueto. Empacamos; llevamos muy pocas cosas.

"Al ser niño no se saben los detalles, pero uno sí sabe si su madre está asustada..."

Archivo de Historia Visual de la Fundación Shoah en USC, entrevista 10913

Cronología de Paula Burger

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