Gueto de Novogrudek: asesinato y escape

Paula Burger

Paula Burger

A miles de judíos de las ciudades y los pueblos vecinos los llevan al gueto de Novogrudek, donde viven en condiciones abominables. En previsión de nuevas masacres, muchos huyen del gueto hacia el bosque. Mientras tanto, Wolf Koladicki entra y sale del gueto en secreto y trae advertencias de próximas "acciones" y deportaciones. Después de enterarse de que ha sido traicionado por un vecino que tiene diseños de la propiedad de Koladicki, se mantiene completamente alejado del gueto y se esconde en el bosque cercano, mientras continúa trabajando en un plan para sacar a su esposa e hijos del gueto.

Cuando los nazis vienen al gueto en busca de Wolf pero no lo encuentran allí, arrestan a la madre de Paula. Interrogan y encarcelan a Sarah Koladicki y, debido a sus conocimientos del alemán, la obligan a trabajar como intérprete. Con su madre arrestada y su padre escondido, Paula y su hermano Isaac se quedan con su tía y sus primos. Paula da por sentado que sus padres están muertos.

Transcripción

Paula Burger: A medida que pasaba el tiempo, mi padre se escapó del gueto porque estaba tratando de encontrar una manera de sacarnos de allí. Los judíos se mudaron de sus propiedades o casas y los vecinos polacos se apoderaron de esos bienes. Algunos, incluso, se opusieron insistentemente a que volviéramos. Algunos tomaron medidas, otros no. Las personas que se mudaron a nuestra propiedad se presentaron ante las SS y dijeron que éramos subversivos, o vaya uno a saber qué. Quiero decir, mataban a los judíos al verlos, así que no sé... Pero de todos modos, trató [the neighbor] de asegurarse de que no sobreviviéramos. Y mi padre sabía de eso, por otros vecinos, así que de todos modos se escapó del gueto. Vinieron a buscarlo al gueto y él se había ido, así que interrogaron a mi madre, y le preguntaron si tenía hijos. Ella respondió que no, porque sabía que nos dispararían al vernos, pasara lo que pasara. Entonces, la arrestaron y la mantuvieron en prisión durante aproximadamente un par de meses. Mi tía nos acogió y nos quedamos con ella. […]

Supongo que, cuando arrestaron a mi madre, ella le indicó a mi tía que nos llevara, porque estábamos afuera. Así que nos llevó adentro de la casa y nos quedamos con ella. […]

Mi madre había ido a la universidad, y en las universidades preferían el idioma alemán, por eso ella hablaba alemán con fluidez y oficiaba como intérprete. La mantuvieron en prisión durante un par de meses, y luego le dispararon en una fosa común con otras personas. En ese momento no lo supe. Ahora han pasado 54 años y se me pone la piel de gallina cuando hablo sobre esto. Algunas personas me han dicho que parezco muy tranquila al contarlo, pero por dentro no se siente así.

"Algunas personas me han dicho que parezco muy tranquila al contarlo, pero por dentro no se siente así."

Archivo de Historia Visual de la Fundación Shoah en USC, entrevista 10913

Antes de su arresto, Sarah le pide a Paula que prometa que cuidará de su hermano menor si a ella le pasa algo. Paula, con solo ocho años, toma esa responsabilidad en serio. Paula nunca vuelve a ver a su madre. Más tarde se entera de que Sarah fue asesinada y enterrada en una fosa común.

Con su madre desaparecida y su padre escondido, Wolf es consciente de los peligros que enfrentan sus hijos y diseña un plan para sacarlos de contrabando del gueto en el verano de 1942. En medio de la noche despiertan a Paula e Isaac y los esconden dentro de un barril de agua vacío para sacarlos del gueto. Pasan horas dentro del barril mojado y finalmente llegan a una granja donde pasan la noche en un granero. Al día siguiente, viajan en un carro, cubiertos de heno, para encontrarse con su padre cerca del límite del bosque.

Transcripción

Paula Burger: Mi padre, que sabía en qué situación estábamos, de alguna manera ideó un plan para sacarnos del gueto. Usaban unos barriles de madera grandes para llevar agua al gueto; eran grandes barriles que usaban para encurtidos, o algo así. Ese era al menos uno de los medios que usaban para traer agua. De alguna manera, consiguió que la persona que traía el agua nos sacara del gueto metiéndonos a mí y a mi hermano en uno de los barriles y sacándonos de allí. Recuerdo que mi tía, para cuidar a mi hermano, nos dijo que nos íbamos a meter en un barril, que así nos íbamos a ir y que teníamos que estar muy callados, y que si... Yo sabía que si los alemanes nos encontraban, nos dispararían. Nos metieron en este barril y sentí miedo. No se necesita nada para que el miedo vuelva, incluso mientras hablo ahora. Estaba en ese barril mojado, aferrada a mi hermano con todas las fuerzas, con la esperanza de que se mantuviera callado; era muy pequeño, podía llorar, y teníamos que pasar entre los guardias. Fue una suerte que no miraran dentro del barril; estoy segura de que algunas veces deben haber mirado. Y solo para mantenerlo callado... el miedo. No tengo idea, lógicamente, de cómo lo hice. Como dije, creo que solo bastaba con recordar que mi madre me había dicho [sic] que debía cuidar de mi hermano, y cuando una tiene 8 años y su madre la hace sentir tan importante, creo que una se vuelve más fuerte de lo que realmente es. No lo sé. No tengo ninguna razón para explicarlo, ni tampoco para explicar por qué sobrevivimos. El viaje parecía interminable, sentados en ese barril, sabiendo que iban a fusilar a esas personas y que nos fusilarían a nosotros...

"Fue una suerte que no miraran dentro del barril; estoy segura de que algunas veces deben haber mirado."

Archivo de Historia Visual de la Fundación Shoah en USC, entrevista 10913

Cronología de Paula Burger

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