Liberación

Paula Burger

Paula Burger

En junio de 1944, el ejército soviético comienza la Operación "Bagratión", una gran ofensiva contra las fuerzas alemanas a lo largo del frente oriental en la Bielorrusia soviética (actualmente Belarús). La guerra aún no ha terminado, pero las noticias del éxito de los rusos llevan un sentimiento de esperanza a los residentes del bosque. Las escaramuzas entre partisanos y los soldados alemanes en retirada se vuelven más frecuentes a medida que las fuerzas nazis en el área son aplastadas por el avance del Ejército Rojo.

El 8 de julio de 1944, las fuerzas soviéticas llegan a Novogrudek y recuperan la ciudad. Al día siguiente, el campamento Bielski es atacado por un grupo de soldados alemanes en retirada. Los partisanos contraatacan y ganan, pero con algunas pérdidas. Poco después, el rugido de los tanques cercanos y las voces que cantan en ruso los alcanzan: los partisanos Bielski celebran la llegada de los soldados soviéticos, que se sorprenden al encontrar sobrevivientes judíos, especialmente niños. A Paula y a Isaac los suben a un tanque.

En el campamento Bielski bailan y celebran su liberación en la noche. Al día siguiente, Tuvia Bielski anuncia que todos abandonarán el campamento y que él acompañará a los aproximadamente 1,200 sobrevivientes a Novogrudek. Sin embargo, antes de irse deciden que deben destruir el campamento para que no caiga en manos nazis.

Extracto de Paula's Window

Las victorias de los rusos sobre los alemanes en julio de 1944 elevaron la moral más allá de nuestras expectativas más optimistas. A pesar de estos éxitos, los nazis continuaron cazando judíos. No estaba a salvo. Ninguno de nosotros estaba a salvo. El 9 de julio, un grupo de saqueadores nazis se abrió paso a tiros en nuestro campamento.

Isaac y yo acabábamos de terminar de bañarnos en el río cuando escuchamos el zumbido de las balas.

"Quédate aquí con Isaac", gritó papá y se fue. Me escondí en los arbustos con Isaac, contando los segundos que papá no estaba con nosotros. El tiempo juega malas pasadas, crueles. Cuando uno quiere que pase más lento, se acelera. Si necesita que se apresure, se ríe de uno.

Finalmente, el tiroteo se detuvo. Isaac se acurrucó a mi lado detrás de los arbustos, ansioso. Por lo que sabía, los nazis habían ganado la escaramuza. Pero cuando vi a papá corriendo cuesta abajo, grité de alegría. Cubierto de hollín, nos levantó entre sus brazos.

Los nazis mataron a 11 residentes del bosque. No pregunté sus nombres. Subimos de nuevo al campamento, donde estaban rezando mientras los hombres limpiaban los cuerpos de los muertos. Un viento fresco sacudió los abedules mientras me acurrucaba contra el hombro de papá. "¿Nos atacarán los nazis de nuevo? ¿Es el final?"

Papá no dijo nada. Nos sentamos con los demás, en tenso silencio, durante mucho tiempo. De repente, mis piernas desnudas sintieron el estruendo de los tanques. Pronto pude sentir las pesadas máquinas con torretas que rodaban más cerca. Vienen por nosotros. Esto es todo. "No me sueltes, papá", le supliqué. "¡No me dejes!"

"Nunca", dijo. "Estoy aquí."

Los soldados cantaban una canción triunfante y vagamente familiar.

"¿Escuchas eso, papá? ¡Es ruso!"

Una línea de tanques comandados por hombres soviéticos de aspecto rudo se detuvo frente a nosotros. "Son libres, partisanos judíos", anunciaron. "Los alemanes están derrotados. Pueden irse a casa."

Papá me dio vueltas en el aire, al igual que hacía mamá cuando llegaba a casa de la sinagoga. Mamá se había ido, pero sentía que ambos me abrazaban.

Un soldado me llamó en ruso. "Niña, sube aquí. El niño también." Nos puso sobre el tanque, riendo. Luego se derrumbó. O éramos los niños más tristes y desaliñados que jamás había visto o le recordábamos a los suyos. Se secó los ojos y me entregó una botella medio vacía de Somagonka (un alcohol destilado elaborado por los partisanos). "¡Toma un trago, princesita!"

Transcripción

Paula Burger: Iba a contar sobre el tanque; de niña recuerdo que nos pusieron en el tanque. Pero el tanque estaba muy caliente para sentarse sobre él. Estaba demasiado caliente. Y los soldados rusos, que eran soldados endurecidos que pasaron por una guerra, nos miraron y todos estaban llorando.

"...los soldados rusos, que eran soldados endurecidos que pasaron por una guerra, nos miraron y todos estaban llorando."

Archivo de Historia Visual de la Fundación Shoah en USC, entrevista 10913

Paula Burger, Liberación, 1993
Paula Burger, Liberación

[autorización pendiente]

Cronología de Paula Burger

V
Eventos relacionados con la página actual